| Objetivo del Instituto
Siguiendo las directivas del Magisterio, el Instituto de Pastoral Bíblica se propone impartir una enseñanza bíblica sistemática, iluminada constantemente por la Tradición viva de la Iglesia; y quiere formar cristianos laicos que sean "ministros de la Palabra de Dios". Para ello el IPB se empeña en seguir de cerca las orientaciones de la Exhortación "Christifideles Laici" en los números 33-35, y las normas que S.S. Juan Pablo II dio a la Federación Bíblica Católica: "Hay una gran necesidad de sólida formación para los ministros de la Palabra… - decía el Papa -. ¿Cómo preparar a los demás para colaborar en la obra de la catequesis y evangelización de la Iglesia? Debemos empezar inculcándoles un amor vivencial por la Palabra de Dios, por la Palabra Encarnada, nuestro Señor Jesucristo, y por la Palabra inspirada contenida en la Sagrada Escritura… Los ministros de la Palabra de Dios deben sumergirse en las escrituras mediante la lectura constante y el estudio diligente, acompañada por la oración" (7 de abril de 1986). "El desconocimiento de las Escrituras, escribía San Jerónimo, es desconocimiento de Cristo". Métodos de acercamiento a la Sagrada Escritura El Instituto de Pastoral Bíblica, al impartir la formación
bíblica, desea poner a los alumnos en contacto con la Palabra de
Dios en tres niveles: Y como "no habrá evangelización posible sin la acción del Espíritu Santo", el IPB se pone decididamente bajo su guía y conducción, pues "si el Espíritu de Dios ocupa un puesto eminente en la vida de la Iglesia, actúa todavía más en su misión evangelizadora" (Evangelii nuntiandi, 74). DestinatariosEl Instituto de Pastoral Bíblica abre sus puertas a aquellas personas que, habiendo terminado sus estudios de bachillerato, desean adquirir una sólida formación en la Palabra de Dios, para VIVIR esa misma Palabra y COMUNICARLA como "evangelizadores al impulso del Espíritu Santo", obedeciendo así el mandato de Jesús: "Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos hasta los confines de la tierra" (Hch 1,8). |